sábado, 7 de enero de 2023



LA EDUCACIÓN ES ESENCIAL A LA DEMOCRACIA

Por : Analia Marcella

«Es alarmante que los legisladores no conozcan aspectos fundamentales de la Constitución Nacional».


Así lo indicó la especialista en Derechos Fundamentales a través de la 99.9 y agregó que «no se puede aceptar que, de quienes deben representar a todos los habitantes del pueblo argentino, surjan declaraciones que son manifiestamente violatorias de la Constitución«.
Muchos de los gobernantes y legisladores evidencian en muchos proyectos presentados, un alarmante desconocimiento de la Constitución Nacional que lleva a replantearse muchas cosas.
La especialista en Derechos Fundamentales, Analía Marsella fue crítica de la manera en la cuál nuestros gobernantes no sólo desconocen la ley más importante de nuestro país, sino que además, la violan con las decisiones que toman.
En declaraciones a la 99.9, indicó que «uno de los problemas más graves que tenemos en Argentina es la falta de educación, me refiero particularmente a la educación cívica que no se si se sigue enseñando de la misma forma en los colegios. Hasta nuestros propios legisladores y quienes se ocupan del dictado de leyes, no conocen aspectos fundamentales de la Constitución Nacional».
Generalmente no se entiende que detrás de cada derecho existe un deber implícito que le corresponde al Estado y es ahí donde aparecen los problemas, como en el caso de la educación: «no hay concepto del derecho y tampoco del concepto del deber. El derecho tiene obligaciones como contrapartida, pero también hay deberes del estado en obligación de respetar, asegurar y garantizar. Cuando hablamos del derecho a la educación, es fundamental porque está reconocido en la Constitución Nacional y también es un derecho humano reconocido a nivel internacional. Acá pareciera faltar la conciencia de que eso implica un deber por parte del estado representado por el Presidente de la Nación que es el primer obligado a respetar, asegurar y garantizar».
Cuando se presentan proyectos en la legislatura para declarar esencial la educación, Marsella asegura que «la legislación vigente de nuestra Constitución y los tratados, hace que la educación sea esencial, es un deber ineludible del estado, no hace falta declararlo esencial. Lo que hay que hacer es hacer valer ese derecho».
En ese contexto, puntualizó que lo sucedido el pasado viernes con un feriado que avasalló ese derecho, es una violación directa: «el feriado del viernes es una flagrante violación de ese derecho, en cada medida, norma y regla que cualquier gobernante en cualquier rol adopte o tome, tiene que tener en cuenta el interés superior del niño».

También fue crítica del lenguaje inclusivo y las deformaciones que se realizan del lenguaje enarbolando esa bandera: «alguien que conoce de derechos humanos, sabe que hay un derecho imperativo que es el de no discriminación hace necesario que uno aprenda a hablar su lengua oficial de manera gramaticalmente correcta y no discriminatoria. Con mucha tristeza estuve atenta a la sesión especial del sábado y escuché agresiones innecesarias con un manejo de la lengua incorrecto. Me hubiera gustado que el viernes en todas la escuelas se leyera el Artículo 1 de la Constitución Nacional».
Volviendo al tema original, la especialista señaló que los que tienen la responsabilidad del gobernar en Argentina no pueden expresarse violando la Constitución y resulta algo muy grave: «el Presidente y la Vicepresidenta, son abogados y realizaron un juramento que implica la fidelidad a la Constitución Nacional. Lo que me preocupa es que quienes deben representar a todos los habitantes del pueblo argentino surgen declaraciones que son manifiestamente violatorias de la Constitución. Cuando alguno de los representantes se pronuncia con injerencia en el Poder Judicial, se está violando la forma republicana de gobierno. Hoy en día las escuelas se cierran por cualquier motivo y sin ninguna justificación. Si hay algo que vulneró todo el catálogo de derechos humanos fue utilizar la pandemia como excusa para cercenar libertades y derechos del primero al último».

 

Crítica situación de            productores lecheros:

 

Sin respuestas y          con menos tambos.



Desde hace más de un año venimos planteando los productores tamberos al Gobierno Nacional para que tome medidas urgentes que frenen la desaparición despiadada de productores y los remates de tambos a precios viles.

De las tres partes de la cadena láctea, somos los productores tamberos los que estamos bancando la situación actual.

De los eslabones de la cadena industrial láctea, el eslabón tambero es el que a partir de su precio bajo amortigua todas las distorsiones de la macroeconomía.

Hay que remarcar que no hay ni hubo voluntad política de hacer las reformas estructurales intracadena.

El tambero es el más vulnerable por el precio que recibe de su leche cruda.

El resto de la cadena se financia con el quebranto del tambero. Los planteos hechos no parecen sensibilizar a los funcionarios del Ejecutivo Nacional, que no se hacen cargo de un drama insostenible.

Al momento no tuvimos ninguna respuesta satisfactoria.

Hoy no hay más posibilidades de seguir produciendo.

Hace más de 15 meses que los productores tamberos están produciendo a quebranto.

De hecho, según datos oficiales, ya han desaparecido más de 400 tambos hasta octubre de 2022. En estos días observamos con dolor el remate de tambos por todo el país. Lamentablemente, se empezaron a liquidar vaquillonas y terneros, situación que atraviesan todos los productores, pero en los últimos quince días se ve una importante venta de tambos, con vacas donde se evidencia que ha golpeado la falta de alimento. Ya no hay un lugar donde el sector esté más afectado, sino que el problema es generalizado, a todas las cuencas y los tamaños.

¿Qué hace que lleguemos a este punto? El productor que vende el tambo es porque ya no puede continuar por dos factores que hacen de la situación terminal: la sequía registrada desde hace dos años o más en algunos casos, y la imposibilidad de comprar alimentos externos como el maíz o pellets de soja, por el alto costo que hoy representa.

Los alquileres tienen precios distorsionados. El precio que se le paga al productor por litro de leche no acompaña ese aumento en los precios de los insumos, por lo que se queda sin la posibilidad de adquirirlos e inevitablemente termina vendiendo los rodeos de producción.

La Emergencia Agropecuaria, en las provincias que se declaró, es insuficiente. Esperamos un Estado que brinde herramientas, que compense el bajo precio que recibe el productor, quita de retenciones para que se recupere el precio al productor, financiamiento específico para el sector, fondos rotatorios, que ayuden al sistema productivo lácteo esta producción es inviable en un país donde solo se propicia el monocultivo y la concentración.

Necesitamos medidas en forma urgente.

Porque mientras el tiempo pasa y el gobierno especula, los productores van quedando en el camino, la producción también celebra Navidad, Año Nuevo, da descanso a sus trabajadores, y los tambos no paran nunca, nos acomodamos a las fechas y las circunstancias, nuestra producción es de 365 días del año y no sólo cuando los políticos se decidan a gobernar.

Prensa FAA 011 1567036048

viernes, 6 de enero de 2023

 EL GOBIERNO MANEJA 

UNA EMPRESA                    

DE DEMOLICIONES.



Por :  MALU KIKUCHI.


En un día glorioso, el 1º de mayo de 1853, las provincias con enorme generosidad renunciaron a sus aduanas, que las proveían de rentas, para congregarse y constituirse en nación. Así nació la Nación Argentina, que eligió como forma de gobierno la representativa republicana federal.

Eran 14 provincias, aunque la soberbia Buenos Aires hablara de 13 ranchos y una provincia. La historia argentina gira alrededor de la aduana del puerto de Buenos Aires. Cuando se pretendió que Buenos Aires compartiera las rentas de la aduana, la provincia se retiró.

Buenos Aires no firmó la Constitución de 1853 y se dividió el país entre la Confederación Argentina y el Estado de Buenos Aires. Recién en 1862 con la presidencia de Bartolomé Mitre se consolidó la República Argentina. Con instituciones fuertes que permitieron que creciera el país.

Hoy, enero del 2023 la Argentina no es ni representativa ni republicana ni federal. No es representativa porque con lista sábana no se conocen los candidatos. Con la excepción de pocas provincias con ley de ficha limpia ese tipo de lista es un aguantadero para algunos corruptos.

La Argentina no es un país republicano, acá no se respeta la división de poderes, división que es el cimiento de la república. Y no es federal, las provincias están atadas al arbitrio del ejecutivo que reparte la coparticipación a los gobernadores amigos y a los demás, no.

Alberdi en su “Sistema económico y rentístico…” escribió que las provincias recaudan los impuestos internos y participan a la nación y la nación cobra los impuestos externos y participa a las provincias. Fue así hasta 1935 (ley de Federico Pinedo, ministro de economía de Justo).

Se suponía que era una situación que duraría poco, pero como todo lo efímero en Argentina se hizo eterno. Y con la reforma de la Constitución de 1994 le dieron el golpe final al federalismo: se abolió el colegio electoral donde todas las provincias tenían el mismo poder.

Hoy La Matanza tiene la posibilidad de elegir un presidente, importa el número de habitantes. El país dejó de ser federal. Pero no es suficiente, en la demolición de las instituciones básicas del país, está en la mira la Corte Suprema de Justicia de la Nación. ¿Por qué? Por Cristina Fernández.

La Corte es la cabeza del poder judicial y sus fallos son de cumplimiento obligatorio. “La Constitución es lo que dice la Corte que es la Constitución”. El Presidente y 11 gobernadores pretenden someter a un juicio político a la Corte. Empezando por Horacio Rosatti, que la preside.

Primero la comisión de juicio político del legislativo debe aceptar la denuncia. Seguramente lo hará. Luego debe pasar a la Cámara de Diputados (cámara acusadora, artículo 53) donde necesita el voto de los dos tercios de los presentes.

Si llegara el pedido de juicio político al Senado (cámara revisora, art 59) ahí también se necesitan los dos tercios de los presentes. Es difícil que suceda, pero de todos modos este pedido queda latente durante 3 años y su final no es previsible. Lo hizo Kirchner con éxito entre 2003 y 2005.

Enero 2023, la gente está desesperada con la inflación de casi el 100% en 2022. Sube el transporte, suben las prepagas (que todavía algunos pueden pagar), sube el gas, sube la electricidad. Y sube la inseguridad, el desempleo y la pobreza.

Mientras, el gobierno que es responsable de casi todo lo que sucede en materia económica y de seguridad está empeñado en demoler el poder judicial. ¿Por qué? ¿Por el fallo sobre el Consejo de la Magistratura que CFK no obedeció? ¿Por la cautelar sobre los ingresos de CABA?

No, nada de eso importa, la verdad es que la vicepresidente necesita una Corte adicta y todo un poder judicial a su servicio. Ya lo hicieron Néstor y ella en Santa Cruz. Necesita pasar a la historia como Belgrano y San Martín, de ser posible como los dos próceres sumados.

Y está condenada en primera instancia por defraudación a los bienes del Estado, o sea a los habitantes del país. Con cifras siderales. Le queda tiempo para apelar a la Cámara en lo penal y si ésta también la condenara, necesitaría una Corte Suprema que la absolviera.

O sea que todo este disparate de pedir un juicio político a la Corte (avalado por el FdT) es simplemente pirotecnia política para asustar a los supremos y pretender que una culpable fuera inocente. Aunque las pruebas de los fiscales Luciani y Mola en su contra fueron contundentes.

¡Qué tristeza! Todo un gobierno al servicio de una ladrona millonaria mientras la gente pasa necesidades.
Se equivoca el Presidente cuando dice que “en la Argentina los únicos privilegiados son los jueces”.
No es así. 
Acá, hoy, los únicos privilegiados son los corruptos.

 Perros Nadando.

Por :  Dr. ENRIQUE GUILLERMO AVOGADRO.

“Sin libertades somos un rebaño 
 pastoreado por hienas”.                                                                                
Antonio Escohotado.

La jauría que nos gobierna, tan cascoteada ella, está dispuesta a llegar a las últimas consecuencias para lograr su prioritario objetivo actual: la impunidad de la jefa de la banda delictiva que, con tanta saña, sigue saqueando al país. 

Y digo “actual” porque antes lo era la conservación de un poder que ya sabe perdido irremisiblemente. Para llegar a esa orilla, nadan en el mar de las instituciones dando manotazos caninos para no ahogarse.

 

A pesar de mi edad, la viuda de Kirchner y sus esbirros me permiten, diariamente, recuperar mi capacidad de asombro. 

Contribuye a ese efecto la pasividad de una sociedad que, a esta altura de los hechos, hubiera estallado en cualquier lugar del mundo. 

Geografías tan distantes como Santa Cruz de la Sierra o Teherán, Ayacucho o Trípoli, Bucarest o El Cairo, permiten comprobar cuanto digo.

 

Sin embargo, nada parece conmover a los argentinos. Que todos sepamos que mantiene su cargo una Vicepresidente condenada por corrupción y procesada en una decena de causas, y que la misma delincuente enriquecida percibe el equivalente a 150 jubilaciones mínimas y, además, pretende cobrar una multimillonaria retroactividad, un derecho que se niega a decenas de miles de ancianos paupérrimos cuyas sentencias favorables son apeladas hasta el infinito por el mismo gobierno que ella integra, y nada hagamos al respecto, habla a las claras de qué tipo de decadente sociedad hemos logrado conformar.

 

La enorme mayoría de nuestros conciudadanos no se entera de los inmundos ataques que el arrastrado y baboso caracol que ejerce la Presidencia sostiene contra la República y su Constitución: unos, porque prefieren no preocuparse por los acontecimientos políticos durante sus esplendorosos veraneos; los más, porque deben concentrar sus esfuerzos en meramente sobrevivir en una sociedad con 50% de pobreza y corroída hasta la médula por la inseguridad y el narcotráfico del cual es indudable socio el poder, y porque, al haber arrasado muchos gobiernos la educación pública, carecen de la instrucción necesaria para procesar la información.

 

La descarada ofensiva que Alberto Fernández ha desatado contra el Poder Judicial, en la que lo secunda esa otra jauría de perros formada alrededor de Jorge Capitanich, Gerardo Zamora y Ricardo Quintela, los bandidos victimarios de las provincias del Chaco, Santiago del Estero y La Rioja, respectivamente, debiera conmover a todos, porque están en juego nuestras más esenciales libertades. Si lograra su propósito –algo que parece hoy muy improbable- de remover a los ministros de la Corte Suprema, significaría que dispone de las mismas mayorías especiales que se requieren para designar a sus reemplazantes y, así, hacerse con la suma del poder público para ofrendarlo en el altar de la abeja reina hotelera quien, a pesar de todo, ignora olímpicamente el cortejo del zángano.

 

Éste, en esa danza sexual inconducente, recurre a las armas más innobles de su arsenal, y utiliza intervenciones claramente ilegales, arrimadas por ladrones con uniforme del Ejército, para sus ataques contra una oposición cuya mayor virtud, quizás la única y tal vez efímera, es la unidad. Mientras Cambiemos resista así con todas sus fracciones internas, no podrán los “putines” locales avanzar, y sobre el bunker de su comandante en jefe seguirán lloviendo misiles lanzados desde los tribunales, haciéndolo temblar hasta los cimientos. Febrero, en ese terreno, promete verdaderos diluvios, los mismos que tanto faltan en la pampa argentina.

 

Sergio Aceitoso Massa, apoyado por la nueva kirchner-burguesía, a la cual el Ministro condona deudas monumentales, debe hacer malabares con las cifras para seducir a un fácil FMI y evitar que todo salte por los aires antes de las elecciones, objetivos que claramente se ven comprometidos por los ataques del Ejecutivo sobre el Poder Judicial tanto en el escenario local cuanto global. Por ello, resulta curioso que haya ordenado a sus sicarios en la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados acompañar la iniciativa presidencial. ¿Será porque ya da por perdida la batalla de la economía y, con ella, sus propios sueños presidenciales?

 

Si así fuera, los hechos le dan la razón. Pese a los rimbombantes anuncios que emite su gerencia de relaciones públicas, el catastrófico resultado de la suma de la inédita sequía, más el “plan platita” que le impondrán el Instituto Patria y La Cámpora en un año electoral (el apoyo de los gobernadores no será gratuito, y Axel Kiciloff necesitará una cantidad sideral para intentar conservar la Provincia de Buenos Aires), más la monumental emisión que se vio obligado a ordenar para atender a los intereses de las Leliq’s, implica que la inflación no cederá y, tampoco, aumentarán las reservas del Banco Central.

 

Finalmente, los primeros pasos del tercer mandato de Luiz Inácio Lula da Silva confirman los pronósticos que decían que los auxilios que la trifecta argentina esperaba recibir de Brasil llegarán con cuentagotas o nunca lo harán. Alberto Caracol Fernández fue a la asunción y, con la esencial ayuda de nuestro tan exitoso Embajador, Daniel Pichichi Scioli, lanzó a los cuatro vientos la idea de una moneda común, sugiriendo que se estaba avanzando en tal sentido. 

Sin embargo, el recién nombrado Ministro da Fazenda, Alberto Haddad, anunció que nada por el estilo estaba en la agenda económica de nuestro gigante vecino, o sea, un papelón más que, en modo alguno, desmerece la penosa trayectoria de la Cancillería kirchnerista.


Enrique Guillermo Avogadro.
Abogado
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jueves, 5 de enero de 2023

 












Por  :  Esteban “El Colorado” López.                            

Los gauchos rubios: Svend Buus investiga las andanzas y costumbres de sus ancestros daneses, que llegaron a la Argentina en 1847 y fueron protagonistas del desarrollo agrícola.

Svend Aage Buus es argentino de nacimiento pero vivió más de 30 años en Dinamarca. La explicación es que es descendiente de daneses. Allá estudió arqueología, pero ahora se dedica a difundir los conocimientos y particularidades de la cultura “dano-argentina”, dice. Hoy se halla estudiando la historia de su familia y la de su colectividad, traduciendo libros del danés al castellano, que muestran los relatos de los primeros daneses que poblaron la región sur de la provincia de Buenos Aires. Allí se encuentra la colectividad más numerosa de dinamarqueses en nuestro país y donde algunos fueron los primeros agricultores.                                  



Svend aclara que no todos eran productores. También los hubo ingenieros, maestros, carpinteros, mecánicos, marineros que se establecieron a trabajar en la pampa bonaerense. La mayoría se instaló en un triángulo cuyos vértices hoy son las ciudades de Tandil, Necochea y Tres Arroyos, pero en realidad llegaron hasta la actual Coronel Dorrego.

También cuenta que su bisabuelo, Knud Christian Buus, formó una asociación con sus hijos y en 1940 logró administrar unas 6000 hectáreas, entre propias y arrendadas. Pero dice que al dividirse los campos entre los descendientes, hoy la mayoría tiene un promedio de 300 hectáreas y muy pocos superan las 1000.

Tu apellido no termina en “sen”.                                                     

¿Por qué la mayoría de los apellidos de los daneses terminan en “sen”?                                                                                                             

“Sen” … , significa “hijo de Anders”, para identificarse antiguamente.                                                                           -

¿Y vos? ¿Por qué Buus?                                                                            -

Buus es un apellido que proviene de Alemania, que ya en el 1500 o 1600 aparece en Dinamarca, y actualmente hay una región en el norte de Jutlandia, donde todos son Buus. Dinamarca se compone de la península de Jutlandia o Jylland y 406 islas.                                                                 

¿A qué zona se instalaron los daneses y en qué año llegaron a la Argentina?                                                                                                   

Los primeros daneses llegaron a Tandil. Fue Juan Fugl que llegó al país en 1844 y se instaló en Tandil en 1847. Época de Rosas y malones. Fue el primer agricultor en la zona. Tuvo su lucha con los gauchos, porque era un forastero. Y pensar que el sur bonaerense pasó a ser una de los zonas agrícolas más ricas de la Argentina, que en 1940 llegó a ser considerada “el granero del mundo”. Hubo daneses que llegaron antes, pero se instalaron cerca de la ciudad de Buenos Aires. Fugl motivó a que otros daneses del sur de Dinamarca emigraran a Tandil y hacia fines del siglo diecinueve se fueran mudando hacia el sur, a Tres Arroyos, Dorrego, Necochea y fueron iniciando la agricultura local. Además, logró montar un molino hidráulico en el arroyo Napaleofú que cruza Tandil y hoy forma el gran dique de la ciudad. Regresó a vivir a Dinamarca en 1875, y en ese entonces ya vivían 100 daneses en Tandil.













































-Se supone que la zona era más tranquila, porque había finalizado la Campaña del Desierto, y fueron parte del inicio de la agricultura en la Argentina, entre 1880 y 1890. 

–Los relatos de esa época cuentan que tuvieron que trabajar la tierra virgen, y por esto eran baratas. Entonces compraban 600, 1000, 2000 hectáreas. Había que colonizar. No había monte ni molinos. Imaginate que en Dinamarca, tener tierras es un orgullo, porque allá un campo grande es de 20 hectáreas. Hay un relato hermoso de un pariente que vuelve a visitar a sus parientes y allá empieza a contarles que tenía 2000 hectáreas, 3000 vacas, 1000 ovejas, unos 300 caballos, cuando ellos apenas tenían dos hectáreas y media, 2 vacas, 1 oveja y 1 caballo.

¿Y dónde se consolida el núcleo danés en la Argentina? 

Los descendientes más activos de la colectividad están entre Tres Arroyos y Necochea, en Aparicio, Orense, Lumb, La Dulce, San Cayetano. Pero en Tandil se fueron dispersando, pero están las instituciones más antiguas de la colectividad, como la iglesia de 1877, anterior a la católica. Los daneses fueron parte de la fundación de la ciudad.

-Contame un poco la historia de tu bisabuelo Buus, porque hay un relato escrito por él mismo.  

-Hay que tener en cuenta que hace 100 años, Dinamarca era un país pobre. En 1864 habían perdido una guerra, donde Alemania les quitó una tercera parte de su territorio. Y al quedarse sin espacio, o se hacían alemanes o se iban. Los dinamarqueses eran navegantes y escucharon que en Argentina había tierras. Los daneses cultivan mucho las asociaciones, clubes, cooperativas, como La Segunda, de La Dulce, lecherías e iglesias.














¿Tu bisabuelo cuándo llegó? 

-Mi tatarabuelo participó en la guerra del ’64. Mi bisabuelo llegó en 1904, pero antes estuvo en Estados Unidos, donde era muy común ir a buscar nuevos horizontes. En Dakota del Sur trabajó en la fábrica de implementos agrícolas Mc Cormick hasta que lo enviaron como agente de la empresa a Dinamarca y después lo enviaron a Argentina. Acá se encontró con un amigo de la infancia que le dijo: “¿Por qué no te quedás acá? Cualquier cosa que uno tira en La Pampa, crece”. Regresó a Dinamarca, se casó y volvió a la Argentina y se instaló en Coronel Dorrego. Comenzó arando a mano 600 hectáreas.

-Vos tenés ese mismo espíritu viajero, de ir a buscar nuevos rumbos. ¿Por qué te fuiste a Dinamarca?

-Mis padres tomaron la decisión de ir a conocer la Dinamarca de hoy cuando yo tenía 14 años. Me quedé 30 años y ahora estoy volviendo. Soy arqueólogo y eso me ayuda a investigar la historia y ahora estoy abocado a traducir libros del danés al argentino.













-¿Aún conservan las asociaciones? ¿Siguen existiendo motivos de unión entre los daneses?  

-Sí, los daneses se mantuvieron muy juntos, por el contraste cultural, y hasta los años ’50 o ’60, en las fiestas donde había que hablar sólo danés. Y como vivían en campos grandes, permanecieron muy aislados, porque no iban tanto a la ciudad. Hay relatos de que empleaban a argentinas para que sus mujeres aprendieran castellano y resultó al revés, que las empleadas aprendían el danés. El danés está muy arraigado a las tradiciones, la navidad, los solsticios de invierno y verano, y aún realizan la fiesta de las Romerías. Y fue muy visionario: el “Ñato” Andersen proyectó una represa en lo que hoy es Las Cascadas, del río Quequén. Un hermano, Thor Andersen, donó una hectárea que hoy pertenece al Club Danés, donde de 1940 a 1990 se hicieron competencias de atletismo y torneos de Handball.

-¿Qué es la Fiesta de las Romerías?

-Las llaman Summerfest o fiesta de verano, son para encontrarse, conocerse, y la oportunidad de conseguir novia o novio, antes de la cosecha, porque después ya no queda tiempo. Se baila, se come, se bebe, nos divertimos

-¿Cuántos años cumple la fiesta? 

-Este año cumplió 125. Y desde 1961 la fiesta se hace siempre en el mismo campo, La Lita, sobre la Ruta 86, en La Dulce. En noviembre la comisión rearma toda la fiesta que dura un fin de semana.

¿Se convoca sólo a daneses o la fiesta está más abierta?

-Yo estoy abierto a que venga cualquiera y se podría promocionar como se hace la fiesta de cerveza en General Belgrano, Córdoba. Pero en general, es una fiesta más íntima y local, la mayoría son daneses, pero algunos de la zona que no son daneses, vienen a la fiesta. El sábado a la noche se hace una comedia en el idioma danés, en la que se hacen bromas a los daneses, por ejemplo, a uno que en el año chocó la tranquera con el tractor. Y el que no sabe danés y no conoce a los daneses, no va entender.

¿Qué te enorgullece de ser danés? ¿Lo tenés pensado? 

-Se habla de la confianza en el danés porque es muy sincero, directo y de palabra. Un mecánico danés te va a decir que hoy no puede arreglarte la camioneta y que vayas mañana. Y no te va a fallar. El argentino te va a decir: “Sí, vení mañana” y por ahí no te la arregla. Tal vez eso venga de los vikingos. Recuerdo que mi abuelo, mi padre y mis tíos, cuando alguna máquina agrícola se rompía, se ponían a fabricar los repuestos. Inventaban herramientas para hacer menos esfuerzos.

-¿Cómo sigue tu vínculo en esta aventura de escarbar la historia de los daneses y su identidad? Has vuelto a Argentina, te estás integrando. ¿Y cómo imaginás tu futuro? 

-En realidad yo sigo yendo y viniendo de Argentina a Dinamarca y esto de saber hablar danés me sirve para consultar museos, bibliotecas, iglesias y conocer más la historia de los daneses que emigraron a Argentina. Me encontré con la hija de un danés que había venido a Argentina en los años ’20, trabajó 10 años y se volvió. Ella sabía hablar castellano, tomaba mate y tenía colgada de una pared una carcasa de peludo. He podido rescatar mucho material y anécdotas y queda mucho por hacer.

-Muchas gracias, sobre todo porque si tu trabajo es exitoso dentro de 20 años tendremos un gran compendio de los daneses en la Argentina.                                                                                                      

Me gustaría hacer un museo de la colectividad en la Argentina.                                                             Vamos por ahí. 

miércoles, 4 de enero de 2023

 Aniquilación o irrelevancia:  el gran debate sobre qué pasará cuando nos encontremos con los extraterrestres.











Por : .

Las invasiones alienígenas son un plato frecuente en las narraciones de ciencia ficción. Sin embargo es poco probable que vengan a conquistarnos. Eso no quiere decir que esta potencial visita alienígena deba ser sencilla.

Una invasión improbable. En un artículo reciente en el diario El Confidencial, el polémico astrofísico Avi Loeb ha hecho un repaso de la posibilidad de una invasión alienígena. Pese a también partir de la idea de que la vida extraterrestre efectivamente existe, su veredicto es que la probabilidad de una invasión es ínfima o inexistente.

Para empezar porque es poco probable que los alienígenas sepan que estamos aquí. Imaginemos una civilización que nos mira con un telescopio ahora mismo. Si la civilización se encuentra a 100 años luz la imagen que verá de la Tierra será la de finales de 1922. Si nos mira desde una distancia de un millón de años luz, la imagen que verá los humanos ni siquiera estaríamos presentes.

Una odisea en el espacio. Quizá sea más probable que estos hipotéticos vecinos nos detecten a través de nuestras ondas de radio. Como indica Loeb, no comenzamos a emitirlas hasta finales del siglo XIX. 

Esto limita nuestra trazabilidad a civilizaciones que pudieran encontrarse a 126 años luz de nosotros. Teniendo en cuenta que la Vía Láctea se expande a lo largo de 100.000 años luz, la cifra resulta ínfima.

Pero además estos alienígenas tendrían que llegar hasta nosotros. Esta es otra aventura. Podemos asumir de nuevo el límite de la velocidad de la luz para su desplazamiento. 

Eso reduciría aún más el radio al que una potencial especie invasora podría detectarnos, preparar su ataque, enviar naves…

Mars Attacks? 

Pero más allá de que exista la posibilidad, la pregunta clave es ¿y por qué iban a hacerlo? Nuestro planeta no es especial en cuanto a recursos ni tenemos por qué sospechar que pueda tener algún otro valor para las potenciales civilizaciones alienígenas. Quizá como motivo de estudio, al fin y al cabo Loeb fue uno de los expertos que veían en Oumuamua la posibilidad de tener procedencia alienígena.

Por todo eso podemos esperar que, si existe una civilización alienígena esta es poco probable que nos invada. Tampoco es necesario que nos llegue a visitar. Al igual que hacemos los humanos intentando interferir lo mínimo con civilizaciones aisladas o con la naturaleza que examinamos, los alienígenas podrían decidir dejarnos estar. 

También podrían visitarnos “en son de paz”.

Contacto. La primera cuestión es cómo contactarían los alienígenas con nosotros. ¿Nos mandarían un mensaje o se presentarían en nuestra puerta? Si es la primera opción ¿debemos contestar? El problema de crear un protocolo de primer contacto es que no sabemos cómo podría suceder éste. Muchos comparten opinión con Ste Stephen Hawking, que se mostraba receloso del envío al espacio interestelar de señales y mensajes que pudieran servir a otras civilizaciones para detectarnos. Y exterminarnos.

Si es que vienen tampoco podemos estar seguros de cómo. El propio Loeb señala que si una civilización extraterrestre decide hacernos una visita lo más probable es que no acuda “en persona” sino que envíe para ello alguna forma de robots o inteligencia artificial. El motivo sería que, dado el tiempo que requieren los viajes interestelares esto sería más práctico que enviar a un ser vivo.

La llegada. la visita de otras civilizaciones nuestro principal quebradero de cabeza no va a ser defendernos: va a ser comunicarnos.

En algunas obras de ciencia ficción como La llegada esta dificultad es el eje central de la obra. Pero comunicarnos con los extraterrestres puede llegar a ser mucho más difícil. Al fin y al cabo se trataría de una especie con la que no tenemos un marco común. Por continuar con la analogía de ciencia ficción, podría decirse que la situación se parecería más a Solaris que a La llegada.

Actualmente algunos expertos se esfuerzan en crear un protocolo de actuación en caso de que se de este contacto. Se trata más bien de la actualización de un protocolo de unos 35 años de antigüedad, que debemos al programa SETI. Habrá que esperar aún para conocer las conclusiones de este nuevo protocolo y los escenarios que contempla.

Sin noticias de Gurb. Resulta en cualquier caso, poco probable que recibamos una visita a corto plazo basándonos en vuestras emisiones de radio. Con tecnologías semejantes a las humanas una civilización alienígena podría tardar miles de años en alcanzarnos a pesar de estar a “solo” unas decenas de años luz de nosotros.

Para cuando ese momento llegue es probable que la humanidad haya cambiado mucho. Es posible que nos hayamos convertido en una civilización multiplanetaria, en cuyo caso es menos probable que puedan exterminarnos. También es posible que nos hayamos exterminado ya los unos a los otros, otra opción que el mismo Loeb tampoco descarta.

Imagen : kai Stachowiak.

martes, 3 de enero de 2023

“ Una narrativa falsa ”.

Coronel Retirado analiza el discurso de Año Nuevo de Putin.

























Cedric Leighton, coronel retirado de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, analiza el discurso del presidente de Rusia, Vladimir Putin, y explica cómo considera que el mandatario impulsa una narrativa falsa sobre la guerra en Ucrania.
Mira por qué el discurso de Año Nuevo de Putin es diferente a los demás.

El daño a la ecología ucraniana causado por la guerra de Rusia contra Ucrania ahora se estima en US$ 35.300 millones, dijo el lunes el ministro de Defensa de Ucrania, Oleksii Reznikov.

“Millones de hectáreas de reservas naturales están amenazadas.                El artículo 55 del Protocolo I [Protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales] prohíbe hacer la guerra contra el medio ambiente natural como represalia, pero a Rusia no le importa”, tuiteó, refiriéndose a un protocolo de enmienda de 1977 a los Convenios de Ginebra.

El Ministerio de Protección Ambiental y Recursos Naturales de Ucrania dijo en una publicación de Facebook el lunes: "La conducción de las hostilidades profundiza la crisis climática, causando emisiones significativas de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero a la atmósfera".

Según los últimos cálculos del Ministerio de Medio Ambiente, la guerra ha provocado directamente unas emisiones de 33 millones de toneladas de gases de efecto invernadero. El ministerio desglosó esa cifra, enumerando las emisiones estimadas del combate, el movimiento de desplazados internos y los incendios en el país.

Contexto: en mayo del año pasado, CNN informó cómo el suelo fértil de Ucrania se estaba contaminando con metales pesados y otras sustancias potencialmente venenosas que se escapaban de misiles, equipos militares y municiones usadas.

El combustible derramado está contaminando las aguas subterráneas y los ecosistemas están siendo golpeados por tanques y otra tecnología pesada. Todo esto es un daño que se sentirá durante décadas después de que termine la guerra.

En diciembre, el Centro de Iniciativas Ambientales Ecoaction, organización sin fines de lucro con sede en Kyiv, publicó un informe que decía: "El acceso de la población al agua en muchas regiones del país se ha deteriorado significativamente".

"Como resultado de la agresión militar armada de Rusia contra Ucrania, las instalaciones de infraestructura de tratamiento y purificación de agua están destruidas y los componentes ambientales están contaminados, en particular las fuentes de agua potable y los cuerpos de agua", agregó.

                                   

ANÁLISIS

La gran pregunta de Europa:                                          
¿qué hará una Rusia disminuida?

Por : Nick Paton Walsh.

CNN.                                                                                                 La guerra de Rusia en Ucrania ha demostrado que casi todas las suposiciones son incorrectas y ha dejado a Europa preguntándose qué es seguro asumir. Su invasión en febrero logró asustar en todos los sentidos. A aquellos que pensaron que Moscú estaba lo suficientemente cuerdo como para no intentar una misión tan descomunal y temeraria. A aquellos que sintieron que el ejército ruso atravesaría una tierra de 40 millones de personas y cambiaría a operaciones de limpieza en 10 días. Y a aquellos que sintieron que tenían la destreza técnica y de inteligencia para hacer más que simplemente bombardear áreas civiles al azar con artillería envejecida; que el ejército del Kremlin había evolucionado desde la demolición de Grozny en Chechenia en los años 90. Y finalmente, a aquellos que sintieron que el ruido de sables nucleares era un oxímoron en 2022: que no se podía amenazar casualmente a las personas con armas nucleares ya que la destrucción que trajeron fue completa, para todos en el planeta. Aún así, a medida que termina el 2022, Europa se enfrenta a una serie de incógnitas conocidas, inimaginables en enero. En resumen: un ejército que alguna vez se consideró el tercero más formidable del mundo ha invadido a su vecino, más pequeño, que hace un año se destacó principalmente en TI (tecnologías de la información) y agricultura.El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, pronuncia un discurso frente a la Asamblea del Parlamento Europeo el 1 de marzo de 2022 en Bruselas, Bélgica. (Crédito: Thierry Monasse/Getty Images)

Rusia gastó miles de millones de dólares aparentemente en la modernización de su ejército, pero resulta que fue, en gran medida, una farsa. Ha descubierto que sus cadenas de suministro no funcionan a unas pocas docenas de kilómetros de sus propias fronteras; que su evaluación de Ucrania como desesperada por ser liberada de su propio “nazismo” es el producto distorsionado de asentir con la cabeza, dándole a un presidente, Vladimir Putin, lo que quería escuchar en el aislamiento de la pandemia. Rusia también se ha encontrado con un Occidente que, lejos de estar dividido y reticente, ve con beneplácito el hecho de enviar algunas de sus municiones a su frontera oriental. Los funcionarios occidentales también podrían sorprenderse de que las líneas rojas de Rusia parezcan cambiar constantemente, ya que Moscú se da cuenta de lo limitadas que son sus opciones no nucleares. Se suponía que nada de esto iba a suceder. Entonces, ¿qué hace Europa y para qué se prepara, ahora que lo ha hecho? La clave es cuán inesperadamente unificado ha estado Occidente. A pesar de estar dividido por Iraq, fracturado por Siria y parcialmente reacio a gastar el 2% del PIB en seguridad que Estados Unidos exigió durante mucho tiempo a los miembros de la OTAN, Europa y EE.UU. han hablado con el mismo guion respecto a Ucrania. A veces, Washington puede haber parecido más cauteloso y ha habido valores atípicos autocráticos como Hungría. Pero el cambio es hacia la unidad, no hacia la disparidad. Eso es toda una sorpresa.

Las declaraciones de que Rusia ya perdió la guerra siguen siendo prematuras. Hay variables que aún podrían conducir a un punto muerto a su favor, o incluso a un cambio de suerte. La OTAN podría perder la paciencia o los nervios con los envíos de armas y buscar la conveniencia económica por encima de la seguridad a largo plazo, presionando por una paz desfavorable para Kyiv. Pero eso, en este momento, parece poco probable. Rusia excava en el lado este del río Dnipro en el sur de Ucrania, y tiene la ventaja de que las líneas de frente de Donetsk y Luhansk en el este de Ucrania están más cerca de su frontera. Sin embargo, sus desafíos son inmensos: el personal mal entrenado y reclutado a la fuerza constituye 77.000 de sus soldados de primera línea, y eso es según la evaluación expresada por Putin. Lucha por las municiones y observa críticas internas abiertas regulares de su cadena de suministro de invierno. Zelensky dice que Rusia libra una guerra para que Putin pueda permanecer en el poder "hasta el final de su vida.

Ucrania está en territorio nacional, con la moral aún alta y las armas occidentales aún llegan. Desde el colapso del mosaico de fuerzas de Moscú alrededor de la ciudad nororiental de Járkiv en septiembre, donde sus líneas de suministro fueron cortadas por una fuerza ucraniana más inteligente, toda la dinámica ha sido contra Moscú. La perspectiva de una derrota rusa está en el panorama más amplio: que no ganó rápidamente contra un adversario inferior. Los portavoces de la televisión estatal hablaron sobre la necesidad de "quitarse los guantes" después de Járkiv, como si no estuvieran exponiendo un puño que ya se había marchitado. Revelado casi como un tigre de papel, el ejército ruso luchará durante décadas para recuperar incluso una apariencia de estatus de par con la OTAN. Ese es quizás el mayor daño para el Kremlin: los años de esfuerzo dedicados a reconstruir la reputación de Moscú como un enemigo inteligente y asimétrico con fuerzas convencionales para respaldarlo se han evaporado en unos seis meses de mala gestión.
La cuestión de la fuerza nuclear aún persiste, principalmente porque a Putin le gusta invocarla regularmente. 
Pero incluso aquí la amenaza de Rusia ha disminuido. 
En primer lugar, la OTAN ha enviado señales inequívocas de la devastación convencional que sus fuerzas infligirían si se utilizara cualquier forma de dispositivo nuclear. 
En segundo lugar, los aliados favorables de Rusia, India y China, han evaluado rápidamente su racha perdedora y han reprendido públicamente la retórica nuclear de Moscú. 
(Es probable que sus mensajes privados hayan sido más feroces). 
 Y finalmente, Moscú se queda con una pregunta cuya respuesta nadie quiere saber: si sus cadenas de suministro de combustible diesel para tanques a 64 kilómetros de su frontera no funcionan, entonces, ¿cómo pueden estar seguros de que El Botón funcionará, si Putin llega a locamente para presionarlo? 
No hay mayor peligro para una potencia nuclear que revelar que sus misiles estratégicos y su capacidad de represalia no funcionan. 
 A pesar de este palpable declive de Rusia, Europa no se muestra acogedora en una era de mayor seguridad. 
Los llamados a un mayor gasto en defensa son más fuertes y atendidos, incluso si llegan en un momento en que Rusia, durante décadas el tema definitorio de la seguridad europea, se está revelando como menos amenazante. 
 Europa se da cuenta de que no puede depender de Estados Unidos — y sus cambios salvajes entre los polos políticos — únicamente para su seguridad. 
 Mientras tanto, miles de ucranianos inocentes han muerto en el intento egoísta y equivocado de Putin de revivir un imperio zarista
En términos más generales, el autoritarismo ha sido expuesto como un sistema desastroso con el que librar guerras de elección. 
Sin embargo, algo bueno ha salido de esta debacle. 
Europa sabe que debe dejar de depender del gas ruso de inmediato y de los hidrocarburos en general a largo plazo, ya que la dependencia económica de los combustibles fósiles de los dictadores no puede traer estabilidad a largo plazo. 
 Rusia dice que está lista para reanudar el suministro de gas a Europa a través del gasoducto Yamal-Europa. 
 Entonces, ¿cómo lidia Occidente con una Rusia que ha experimentado esta colosal pérdida de prestigio en Ucrania y se marchita económicamente y lentamente debido a las sanciones? 
¿Es una Rusia débil algo que temer, o simplemente débil? 
Este es el conocido desconocido con el que Occidente debe luchar. 
Pero ya no es una pregunta tan aterradora. 
 Durante más de 70 años, los rusos y Occidente mantuvieron al mundo en las garras de una destrucción mutua asegurada. 
Era una paz con base en el miedo. 
Pero el miedo a Moscú podría disminuir lentamente, y con eso viene el riesgo de un error de cálculo. 
También plantea una perspectiva menos escalofriante: que Rusia, como muchas autocracias anteriores, puede estar desvaneciéndose, socavada por su propia torpe dependencia del miedo a nivel nacional. 
 El desafío de Europa ahora es tratar con Rusia en un estado de negación caótica, mientras espera que evolucione hacia un estado de declive controlado. 
Un consuelo permanente puede ser que, después de subestimar el potencial malicioso de Moscú, el riesgo para Europa sería exagerar su potencial como amenaza.