domingo, 15 de enero de 2023


Problemas psiquiátricos entre los profesionales de la salud; 

La conspiración del silencio.

Suelen tener dificultades para cuidar de sí mismos y si desarrollan trastornos mentales son reacios a buscar ayuda.


Autor/a: María Dolores Braquehais MD, PhD, Sebastián Vargas-Cáceres Fuente: Medical Clinics of North America: Volume 107, Issue 1, January 2023 Psychiatric Issues Among Health Professionals.

Puntos clave.

• Durante la pandemia de COVID-19, los profesionales de la salud (PS) han sufrido altos niveles de ansiedad, insomnio, síntomas depresivos y relacionados con traumas.

• Aunque la mayoría de los PS podrán recuperarse de estas circunstancias estresantes, se sabe que la prevalencia de trastornos mentales entre ellos durante brotes epidémicos similares aumenta a corto y mediano plazo.

• Los PS suelen tener dificultades para cuidar de sí mismos y si finalmente desarrollan trastornos mentales son reacios a buscar la ayuda adecuada.

• Si bien los trastornos afectivos y de ansiedad son los trastornos mentales más comunes entre los PS, otros, como los trastornos adictivos, no solo empeoran su bienestar sino que también representan un riesgo para la seguridad de su práctica.

• Este nuevo escenario post-COVID-19 se convierte en una oportunidad para potenciar una nueva cultura de profesionalismo en la que el cuidado de los cuidadores se convierta en una prioridad tanto a nivel personal como institucional.

Introducción

Una alta proporción de profesionales de la salud (PS) descuidan su autocuidado, fenómeno que popularmente se ha reflejado en el viejo dicho: “el zapatero siempre lleva los peores zapatos” y, en consecuencia, les resulta difícil pedir ayuda cuando su angustia resulta en un trastorno mental. Su sentido del deber les lleva a mantener un alto nivel de excitación y compromiso y puede contribuir a retrasar la búsqueda de ayuda cuando padecen un trastorno mental. Aunque las actitudes de los PS con respecto al autocuidado están cambiando lentamente, todavía están entrenados consciente o inconscientemente para cuidar a los demás y anteponer las necesidades de sus pacientes a las propias. Esto se acentúa aún más en circunstancias como emergencias, desastres o experiencias que amenazan la vida, como la reciente pandemia de COVID-19.

Los PS también tienen que lidiar con factores estresantes no ocupacionales relacionados con el desequilibrio del tiempo entre el trabajo y el hogar y otros factores personales, financieros y contextuales. Aunque la mayor parte de la evidencia sobre el bienestar de los PS se ha centrado en médicos y enfermeras, otros (como psicólogos, dentistas, trabajadores sociales o farmacéuticos) también están expuestos a factores estresantes relacionados con el trabajo similares y tienden a ignorar el cuidado personal.

Los profesionales de la salud todavía se muestran reacios a reconocerlo y pedir ayuda profesional.

El interés por el bienestar de los PS ha aumentado en las últimas 2 décadas. La preocupación por el sufrimiento de los PS se ha transformado en un movimiento proactivo entre colegios profesionales y algunas instituciones para concienciar sobre la importancia que tiene para los PS mantener hábitos saludables, lograr una buena integración laboral y promover la resiliencia a pesar de las adversidades que se encuentran en un entorno cada vez más sobrecargado. ambiente de trabajo. Es crucial subrayar que no todos los trastornos mentales se convierten en enfermedades psiquiátricas. Sin embargo, cuando esto sucede, los PS todavía se muestran reacios a reconocerlo y pedir ayuda profesional. Además de las implicaciones negativas de esta actitud sobre su bienestar, en algunos casos, como adicciones o trastornos mentales severos, la seguridad de su práctica puede verse comprometida.

Una perspectiva general sobre este fenómeno puede ignorar el papel de algunos factores idiosincrásicos asociados con la aparición de los trastornos mentales y la forma en que se manifiestan entre los PS. Algunos de ellos están relacionados con: la edad (los PS más jóvenes son más propensos a sufrir trastornos psíquicos), el género (las mujeres aún enfrentan dificultades para conciliar el trabajo y la familia, son más propensas a desarrollar trastornos afectivos y de ansiedad en comparación con los hombres y tienen menos dificultad para buscar ayuda), ocupación (médicos, enfermeras y otros PS tienen estresores laborales específicos),  organización del sistema de salud público y privado de cada país/región, tipo de recursos de salud mental que se les ofrecen y otros determinantes psicosociales .

El impacto del COVID-19 en los profesionales de la salud

Antes de la pandemia de COVID-19, se sabía que los profesionales de la salud (PS) tenían mayores tasas de angustia laboral en forma de agotamiento. Las tensiones mentales relacionadas con el trabajo aumentan el riesgo de desarrollar trastornos mentales, aunque su etiología está vinculada a una interacción compleja de factores personales y contextuales. Entre los PS, los diagnósticos más prevalentes antes de la pandemia no diferían de los de la población general. Por lo tanto, los trastornos depresivos y de ansiedad fueron los diagnósticos más frecuentes, seguidos de los trastornos por consumo de sustancias, algunos de los cuales se relacionaron con el fácil acceso a los medicamentos.

Los PS, especialmente en países que no habían experimentado brotes epidémicos recientes, se enfrentaron a experiencias inesperadas y muy estresantes durante las oleadas iniciales de la pandemia de COVID-19 y antes de que las vacunas estuvieran disponibles para una gran cantidad de países desarrollados. Los investigadores han analizado ampliamente las consecuencias para la salud mental de esta crisis epidémica en los PS y sus hallazgos han sido publicitados en los medios tradicionales y sociales de todo el mundo.

Investigaciones previas sobre otras enfermedades infecciosas, incluido el síndrome respiratorio agudo severo (SARS), el síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS) y la enfermedad del virus del Ébola, mostraron consistentemente que muchos PS reportaron síntomas de ansiedad y depresión y eran más propensos a desarrollar trastornos mentales. trastornos, incluidas las adicciones, tanto durante como después del brote, causando un impacto severo en sus habilidades de afrontamiento, en algunos casos con efectos duraderos.

Muchos sistemas públicos de salud en las sociedades occidentales enfrentaron inicialmente esta situación extraordinaria con recursos materiales y humanos significativamente reducidos como resultado de los recortes económicos que siguieron a la Gran Recesión (2008). Esto se sumó a la inseguridad inherente a la falta de conocimiento sobre el virus y la ausencia de tratamientos efectivos. La capacidad de la fuerza laboral de salud se redujo aún más durante las primeras oleadas de la pandemia de COVD-19 después de que muchos PS se infectaran y tuvieran que ser puestos en cuarentena.

Las organizaciones proveedoras de salud y el contexto socioeconómico y político cambiaron durante la pandemia, y las respuestas de los PS y de la población en general evolucionaron en consecuencia. Si bien al comienzo del COVID-19, las respuestas más frecuentes estaban relacionadas con la hiperactivación del sistema mente-cuerpo de activación y supervivencia, varios tipos de pérdida, fatiga, agotamiento y escepticismo se volvieron predominantes después de la implementación de las vacunas. cuando la pandemia se volvió aparentemente menos severa a pesar de la aparición de nuevas variantes del virus.

Un metanálisis reciente de 40 revisiones sistemáticas, incluyendo datos de 1828 estudios primarios y 3.245.768 participantes, se estimó que la ansiedad (16 %–41 %), la depresión (14 %–37 %) y el estrés/trastorno de estrés postraumático (18,6 %–56,5 %) fueron las más frecuentes condiciones de salud mental durante la pandemia COVID que afectaron a los PS. Otros estudios también incluyeron altas prevalencias de insomnio, agotamiento, miedo, trastorno obsesivo-compulsivo, síntomas de somatización, fobia, abuso de sustancias y pensamientos suicidas

Al comparar países y regiones, la mayor tasa de ansiedad se registró en el Reino Unido, las mayores tasas de depresión se registraron en Oriente Medio y los síntomas relacionados con el estrés fueron más frecuentes en la región del Mediterráneo Oriental. 

Las cifras estimadas de prevalencia variaron dependiendo de variables epidemiológicas tales como: número de casos por 100.000 habitantes, etapa específica de la pandemia de COVID-19, características de los servicios de salud y tasas de vacunación.

Lamentablemente, la información sobre estrategias de afrontamiento desadaptativas, como el consumo de alcohol o la autoprescripción de sedantes, está menos disponible. La mayoría de los estudios no detectan específicamente los posibles trastornos por uso de sustancias, aunque la experiencia de pandemias anteriores apunta a un aumento en la incidencia del consumo de alcohol y la automedicación entre los PS que puede resultar en un comportamiento adictivo a mediano y largo plazo. De acuerdo con el aumento de la prevalencia de trastornos mentales entre los PS en este nuevo escenario, también se espera que ocurra un mayor riesgo de suicidio entre ellos.

La mayor parte de la evidencia de investigación se recopiló al comienzo de la pandemia y luego se evaluó en varias revisiones y metanálisis. Durante las primeras etapas del COVID-19, los PS, especialmente aquellos en la primera línea de atención, se enfrentaron a experiencias traumáticas inesperadas, más intensas y frecuentes que la población en general. Las mujeres, las enfermeras y los PS de primera línea han desarrollado ansiedad y depresión con mayor frecuencia en comparación con los hombres, los médicos y el personal de segunda línea. En algunos estudios, también se ha informado que los PS más jóvenes y menos experimentados tienen un mayor riesgo mientras que la resiliencia, el apoyo íntimo y público percibido y los estilos de afrontamiento positivos se han identificado como factores protectores.

Tras analizar las narrativas de los profesionales sanitarios (PS), sus principales fuentes de angustia en ese momento de la pandemia estaban relacionadas con el miedo al contagio (tanto en ellos mismos como en familiares), la falta de medidas de protección, el estigma social asociado a la exposición al COVID, los dilemas éticos, la información y la formación, y aspectos relativos al apoyo percibido por parte de familias, compañeros, instituciones y sociedad. Las estrategias de afrontamiento más reportadas incluyeron: apoyo psicológico individual/grupal, apoyo familiar/familiar, capacitación/orientación y aseguramiento de equipo de protección personal adecuado.

Dificultades para buscar ayuda adecuada y sus consecuencias

Ciertos aspectos de la cultura predominante del profesionalismo de los PS, especialmente entre los médicos y otros cuidadores con trabajos y responsabilidades muy exigentes, se han asociado con la resistencia a buscar la ayuda adecuada cuando se necesita. Estos incluyen: (1) la construcción de su identidad profesional, con un exagerado sentido del deber combinado con un mayor sentido de invulnerabilidad y perfeccionismo; (2) su propensión a tratar de arreglárselas solo; (3) su mentalidad de supervivencia; y (4) su alto nivel de duda, estigma e inseguridad con respecto a la angustia mental; y (5) el miedo a los problemas de licencia cuando hay adicciones u otros trastornos mentales graves.

Aunque algunas estrategias de afrontamiento para trabajar como PS que son inicialmente adaptativas, pueden convertirse en mecanismos de defensa poco saludables (negación, minimización y racionalización) cuando no pueden hacer frente a la angustia mental. La automedicación también puede convertirse en una estrategia desadaptativa para hacer frente a la angustia. En esta situación, es probable que la evolución y el pronóstico de los trastornos mentales empeoren y, si no se tratan, aumente el riesgo de desarrollar conductas adictivas y, en algunos casos, de suicidio.

El estigma y el autoestigma asociado con los trastornos mentales es incluso mayor entre los profesionales sanitarios que en la población general.

Se sabe que el autoestigma puede conducir a un retraso en la búsqueda de ayuda, una tendencia a la automedicación y un peor pronóstico cuando se padece un trastorno mental. Sin embargo, el estigma asociado a los trastornos mentales no puede conceptualizarse como una variable dicotómica (sí/no), sino como un espectro en el que el estigma está inversamente correlacionado con la aceptación social.

El reconocimiento social que han recibido los esfuerzos de los PS durante esta pandemia y la difusión mediática de sus testimonios sobre el sufrimiento psíquico puede ayudar a reducir sus barreras psicológicas internas para buscar ayuda. Por lo tanto, puede ser más fácil para los PS admitir la ansiedad o los síntomas depresivos si son provocados por eventos estresantes de la vida, como los que se activaron durante la pandemia de COVID-19.

Por el contrario, los trastornos graves, como los trastornos bipolares o psicóticos, y las adicciones se viven con vergüenza y suelen ocultarse. Esta actitud no solo es interiorizada por los PS sino que también está presente entre sus pares o en las instituciones donde laboran. Las dificultades para pedir ayuda cuando se padecen trastornos mentales graves pueden aumentar el riesgo para ellos mismos (riesgo de suicidio) y/o para los demás (seguridad de la práctica). Los prejuicios en torno a los trastornos mentales graves y las adicciones entre los PS pueden estar relacionados con el miedo a posibles conductas disruptivas en algún momento de su evolución. Sin embargo, lamentablemente persiste incluso cuando el PS como paciente ha consolidado una estabilidad psicopatológica y está listo para volver a trabajar con seguridad.

En algunos PS individuales, las barreras psicológicas para reconocer su propia vulnerabilidad pueden estar relacionadas con características personales tales como alta autocrítica, baja autoestima, vínculos deficientes con los familiares, y también con ambientes de trabajo competitivos, conscientes del estatus y humillantes. así como síntomas de agotamiento vinculados a altas demandas laborales. Sin embargo, la vulnerabilidad a desarrollar trastornos mentales puede estar vinculada a otras variables personales y familiares específicas junto con otros determinantes psicosociales.

También es probable que retrasar la búsqueda de ayuda resulte en que los PS traten de sobrellevar la situación por sí mismos y, en algunos casos, recurran a las drogas como una de sus estrategias de afrontamiento (por lo general, auto recetadas, como sedantes o hipnóticos, o socialmente aceptadas, como el alcohol). De hecho, se estima que entre el 10 % y el 14 % de los médicos pueden volverse químicamente dependientes en algún momento de sus carreras.

Sin embargo, las tendencias en las adicciones a las drogas están cambiando entre los nuevos PS y deben investigarse adecuadamente en el futuro. El conocimiento y la disponibilidad de drogas legales pueden explicar en parte las tasas más altas de trastornos por uso de sustancias entre algunos PS en comparación con otros. Potencialmente, esta combinación de factores lleva a menudo a los PS a experimentar tanto un consumo de sustancias como un trastorno mental no adictivo, lo que complica su evolución y pronóstico.

El riesgo de suicidio entre los PS es elevado en comparación con la población general, y los datos de incidencia de suicidio pueden subestimar el problema, en parte debido a las dificultades relacionadas con la confiabilidad de los informes. Además de otros factores psicosociales específicos, el retraso en la búsqueda de ayuda junto con un acceso más fácil y el conocimiento de métodos potencialmente letales pueden explicar este fenómeno. El riesgo de suicidio es mayor entre enfermeros, veterinarios, médicos, dentistas y farmacéuticos en comparación con otros PS y otros grupos ocupacionales.

La negación (conspiración de silencio), la minimización y la racionalización también son mecanismos de defensa comunes que muestran los PS cuando un colega sufre un trastorno mental a pesar de sus signos directos o indirectos. En el Recuadro 1 se ofrecen algunas estrategias para manejar esta situación.

Caja 1

Promoción de la búsqueda de ayuda voluntaria adecuada entre los profesionales de la salud con trastornos mentales

Una conspiración de silencio no ayuda al profesional de la salud (PS) en problemas.

• Evite las consultas de “corredor o pasillo”.

• Encuentre un lugar tranquilo y privado para hablar sin interrupciones.

• Trate de ser empático y no juzgar.

• Mostrar una actitud no estigmatizante hacia los trastornos mentales.

• Subraye los beneficios de la búsqueda temprana de ayuda como una estrategia de afrontamiento saludable.

• Concéntrese en las propias fortalezas y competencias de PS.

• Ofrecer asesoramiento sobre las alternativas de tratamiento o ayuda de salud mental adecuados.

• Los programas gratuitos, de fácil acceso y altamente confidenciales pueden ayudar a los PS enfermos a superar su resistencia inicial a recibir un tratamiento adecuado.

• Se debe alentar a que se abstenga de trabajar si el PS está afectado por su trastorno mental.

Recursos especializados de tratamiento de salud mental para profesionales de la salud

Los trastornos mentales tienen un efecto negativo en la práctica de los PS y pueden conducir tanto al ausentismo (abandono del trabajo sin dar una buena razón) como al presentismo de bajo rendimiento (asistencia al trabajo a pesar de la mala salud). En cualquier caso, la evidencia muestra que los PS enfermos reportan más errores de medicación, caídas de pacientes y dan peores estándares de atención al paciente. Por lo tanto, proporcionar una ayuda adecuada al tratamiento de los PS con trastornos mentales es fundamental tanto para su bienestar como para reforzar la seguridad del paciente y la confianza de la sociedad, mientras que no hacerlo aumenta el riesgo en estas áreas.

El término “deficiencia” se refiere a aquellas situaciones en las que los PS no pueden cumplir adecuadamente con sus responsabilidades profesionales debido a una variedad de problemas de salud, incluida una enfermedad médica o trastornos mentales. El deterioro profesional por trastornos mentales se relaciona con mayor frecuencia con conductas adictivas. Además de las consecuencias negativas sobre su práctica, cuando los trastornos mentales perjudican a los PS pueden surgir otros problemas personales y ambientales: (1) dificultades sexuales, conyugales y/o económicas; (2) condenas por conducir; (3) disminución de la participación en actividades y compromisos familiares; (4) problemas de comportamiento de los hijos dependientes; (5) discusiones frecuentes o cambios de humor inesperados; (6) aislamiento social y/o pérdida de amigos; y (7) cese de pasatiempos y otros intereses. De hecho, los familiares o amigos cercanos pueden ser los primeros en identificar los síntomas relacionados con la adicción o el trastorno mental grave y pueden animar a los HP deteriorados a buscar ayuda, aunque no es raro que los PS con problemas ignoren o rechacen tales recomendaciones.

Además de las numerosas estrategias para promover el bienestar de los PS y del desarrollo de numerosos servicios de asesoramiento en todo el mundo en las últimas décadas, el impacto negativo de los trastornos mentales cuando finalmente afectan a los PS fue la razón principal detrás del surgimiento de programas especializados de salud mental para a ellos. Programas de salud para médicos se desarrollaron por primera vez en los Estados Unidos a fines de la década de 1970. El objetivo fue identificar y tratar médicos con problemas derivados de problemas de salud mental, principalmente trastornos por uso de sustancias. Desde entonces, se han desarrollado otros programas especializados en Canadá, Australia, España, Reino Unido, Argentina y Uruguay.

Durante la pandemia de COVID-19, los programas de salud médica en los EE. UU. han adaptado su provisión de servicios y protocolos tanto para apoyar a los médicos como para continuar monitoreando a las personas con trastornos por uso de sustancias para garantizar una práctica segura. En el Reino Unido, el Practitioner Health Programme del Servicio Nacional de Salud (NHS) informó que casi tantos pacientes se presentaron en el período pandémico de 12 meses (abril de 2020 a marzo de 2021) como en los primeros 10 años de servicio (4355 en el último 12 meses frente a 5000 durante los primeros 10 años). El Programa de Atención Integral a los Profesionales Sanitarios de Cataluña también ha experimentado un aumento significativo de las derivaciones de PS durante la pandemia, especialmente entre los médicos. 66El porcentaje de mujeres HP al ingreso y la gravedad clínica del primer episodio de tratamiento se mantuvieron sin cambios antes y después de la COVID-19.


Resumen

La prevalencia de los trastornos mentales, incluidas las adicciones, ha aumentado durante la pandemia de COVID-19 y es probable que se mantenga en tasas elevadas después. Hasta ahora, los PS han sido entrenados consciente o inconscientemente para priorizar el cuidado de los demás en lugar del cuidado de sí mismos. Las dificultades para buscar ayuda cuando la necesitan deben ser atendidas durante el período de pregrado ya lo largo de su carrera profesional. Se han ofrecido varios programas especializados de salud mental y recursos de bienestar a los PS de todo el mundo en las últimas décadas. El impacto de la pandemia en la salud mental de los PS también ha incrementado el número de iniciativas para apoyarlos, aunque muchas de ellas pueden ser temporales.

Los trastornos mentales entre los PS son solo la punta del iceberg del bienestar de los PS. Este tema debe abordarse con una perspectiva multidimensional en la que se consideren tanto los individuos como el contexto. Si bien ofrecer programas de tratamiento apropiados para las personas con problemas psiquiátricos y psicológicos debería ser una prioridad, la pandemia de COVID-19 puede verse como una oportunidad invaluable para comenzar a considerar el cuidado de los cuidadores no solo como un imperativo moral sino también como un ingrediente esencial del profesionalismo y de las organizaciones de atención de la salud.

Según la propuesta del Dr. Shanafelt para médicos, recientemente estábamos pasando de la era de la angustia, cuando el PS ideal debe ser perfecto, tener cualidades de deidad, descuidar el autocuidado, priorizar el desempeño autónomo y no establecer límites de trabajo, a la del bienestar 1.0, donde la resiliencia, la conexión con otros se promovió la conciliación de la vida laboral y familiar. Los PS tenían cualidades de héroes, pero estaban frustrados con las instituciones en las que trabajaban. La pandemia de COVID-19 podría ser un punto de inflexión para promover un nuevo paradigma de bienestar 2.0. Las cualidades humanas y la autocompasión de los PS ahora deben valorarse mucho, el trabajo debe experimentarse como significativo, la integración entre el trabajo y la vida debe facilitarse y las interacciones del equipo transformarse en un modelo colaborativo. Las organizaciones profesionales, las instituciones, los líderes, los PS y la sociedad en su conjunto deben involucrarse en la transición hacia este nuevo paradigma.

Caja 2

La crisis del COVID-19 como oportunidad para repensar el cuidado de los profesionales de la salud

• Una nueva cultura de profesionalismo entre los Profesionales de la Salud (PS) debe incluir el autocuidado como una prioridad desde el pregrado y continuando a lo largo de su carrera profesional.

• No toda la angustia mental se debe a factores individuales: el contexto importa.

• Las instituciones y los responsables políticos deben trabajar de forma proactiva a favor del cuidado de los PS.

• Se debe priorizar contar con los recursos materiales y humanos suficientes para reducir la sobrecarga de trabajo y brindar un servicio de salud “suficientemente bueno”.

• El líder ideal de PS debe ser competente, capaz de trabajar en equipo, de mente abierta, justo, transparente y compasivo.

• El aprendizaje de estrategias de afrontamiento saludables y el autocuidado compasivo, la promoción de la integración laboral y personal y el trabajo en equipo colaborativo deben fomentarse a lo largo de la carrera profesional.

• Los grupos de apoyo de pares pueden ser útiles para superar la angustia mental.

• La desestigmatización de los trastornos mentales entre los PS debe abordarse a nivel personal, académico e institucional.

• Debe fomentarse y facilitarse la búsqueda de ayuda cuando existen trastornos mentales.

• Ofrecer servicios de salud mental altamente confidenciales, de fácil acceso y gratuitos puede ayudar a los PS con trastornos mentales (incluidas las adicciones) a buscar tratamiento voluntariamente, incluso cuando están discapacitados.

 

Puntos de atención de clínicas

• Si eres un profesional de la salud (PS), considera el autocuidado como una prioridad para lograr un buen desempeño clínico.

• Si usted o un colega sufre de trastornos mentales, incluidas las adicciones, no se demore en buscar ayuda.

• Los PS deben evitar la automedicación o el uso de alcohol/drogas para hacer frente a la angustia mental.

• Se debe alentar a que se abstenga de trabajar si un PS está afectado por su trastorno mental.

• Los programas de tratamiento especializado para PS son una buena alternativa si necesita tratamiento de salud mental.

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2023-01-03
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2023-04-11
Morón, Argentina

 Llorar o Luchar.








Por :  Enrique Guillermo Avogadro.-                                 Nota N° 872.


“Llora como una mujer lo que
 no supiste defender como un hombre”.                                                                                
Aisha bint Muhammad ibn al-Ahmar.

Se cumplieron 500 años desde aquel 2 de enero de 1492, en que el último Emir de Granada, Boabdil el Chico, se rindió ante el Rey de Aragón, Fernando el Católico, poniendo fin a los ocho siglos del dominio musulmán en España. 

Cuando el moro abandonó la ciudad, su madre le descerrajó la frase que sirve de epígrafe. 

Viene a cuento porque, al menos en América Latina, nos enfrentamos a un similar desafío y, una vez más, estará en las manos de sus ciudadanos decidir qué actitud adoptar frente a los huracanados vientos que soplan desde el Río Grande a Tierra del Fuego y amenazan, desde todos los cuadrantes, a las frágiles democracias que habíamos sabido construir, con mucho esfuerzo, en las últimas décadas.

 

Hubiera preferido dedicar mi nota semanal a analizar qué pasó o está sucediendo en la región y, claro, en la Argentina, pero deberá limitarme a hacerlo, en razón del máximo espacio que me permito utilizar, sólo a Brasil y a mi país, porque aquí el kichnerismo cerril y el Caracol que se autopercibe Presidente no nos dan tregua.

 

Hace miles de años, Esquilo dijo: “En toda guerra, la primera víctima es la verdad”. 

La criminal guerra de Rusia contra Ucrania y los recientes hechos de Brasília lo confirman. 

Era previsible que se produjeran allí vandalismos dadas las enormes multitudes que se habían aposentado frente a las instalaciones militares en la capital, puesto que podían ser infiltradas (tal como hemos visto en Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia) por terroristas financiados desde el exterior. 

Las agendas del Foro de São Paulo, del Grupo de Puebla y de la CELAC en pos de reconstruir esa estafa denominada “socialismo del siglo XXI” no se detienen.

 

Resulta harto difícil imaginar que el Presidente ignorara qué situaciones de riesgo podrían vivirse y, sin embargo, nada se hizo para evitarlas. 

Me pregunté a quién benefició lo sucedido y la única respuesta que encontré fue que al propio Luiz Inácio Lula da Silva. Si bien éste triunfó sobre Jair Bolsonaro por escasísimo margen, los partidarios del derrotado (casi la exacta mitad del país) ganaron las gobernaciones de los más importantes Estados e incorporaron un número mayor de legisladores en el Congreso federal; o sea, Lula asumió con una marcada debilidad política.

 

Pero después de la invasión de los palacios de los tres poderes, no sólo cosechó un inédito respaldo internacional –hasta Joe Biden lo invitó a una reunión en Camp David este mismo mes- sino que la popularidad de su oponente cayó verticalmente en las encuestas nacionales, todo lo cual empoderó al mandatario y le permitirá imponer su propia agenda legislativa, con todo lo que ello implica para el futuro de esa “Patria Grande” que imaginaron todos los populistas de la corrupta izquierda regional. 

¿Podría haber sido ese logrado objetivo la verdadera razón de lo que pasó?

 

Pero volvamos a la Argentina, ya que el Gobierno ha iniciado una batalla crucial, condenada de antemano al fracaso por las inexistentes mayorías especiales que exige la Constitución para concretarlas. 

Me refiero, claro, a los dos temas que Caracol Fernández incluyó –como rastrera ofrenda a Cristina Kirchner, que lo desprecia olímpicamente- en la lista de proyectos que tratará el Congreso en las sesiones extraordinarias a las cuales convocó: la remoción de todos los ministros actuales de la Corte Suprema y la ampliación del número de jueces en el alto Tribunal.

 

La Comisión de Juicio Político tiene mayoría kirchnerista, incluyendo a los tres que obedecen a Sergio Aceitoso Massa; que sus diputados apoyen la iniciativa oficialista impedirá que el Congreso logre quórum para tratar los proyectos legislativos que el Ministro de Economía necesita y eso torna incomprensible su actitud, salvo que sueñe con que Cristina Fernández lo elija como candidato en las elecciones presidenciales de octubre. 

Los payasos que conforman ese circo disponible le permitirán al Gobierno generar un gigantesco ruido mediático que, como siempre, resultará un tema ajeno para una enorme proporción de los ciudadanos comunes, angustiados por la inflación, la inseguridad y el narcotráfico, y hoy obnubilados con el juicio por el asesinato de Fernando Báez Sosa por una patota.

 

Las causas que se invocaron para el juicio político fueron la medida cautelar contra el manotazo de fondos a la Ciudad, la declaración de inconstitucionalidad de la composición del Consejo de la Magistratura y la aplicación de una ley general al caso de un preso político militar; o sea, por estar en desacuerdo con sus sentencias. El último tema merece un aparte, ya que cuando la Corte resolvió que correspondía a Luis Muiña utilizar el principio de la ley más benigna, el kirchnerismo y los organismos de derechos humanos tuertos tomaron las calles de Buenos Aires, y el Congreso sancionó una vergonzosa ley “aclarando” que no correspondía otorgar ese beneficio a los condenados por delitos de lesa humanidad en los simulacros de juicio habituales. 

Hasta Human Rights Watch, a quien no se puede tildar de favorecer regímenes de derecha, puso el grito en el cielo ante el inmundo ataque del Caracol contra la Justicia.

 

Creo que los republicanos no agradecemos lo suficiente a Mauricio Macri por la gira nacional que realizó después de las PASO de 2015 bajo el lema “Sí, se puede”; permitió que la diferencia final contra la fórmula de Fernández² fuera mucho menor de lo que se preveía; y la furibunda paliza que recibió el Frente para Todos en 2021 completó la tarea, ya que logró el milagro necesario para la supervivencia de la democracia al impedir que la banda delictiva que nos gobierna se hiciera con las mayorías legislativas que hubieran habilitado el “Vamos por todo” anunciado por Cristina Kirchner.

 

Ahora debemos elegir entre llorar y luchar, ya que ella está preparada para deslegitimar a su sucesor y evitar que pueda gobernar. 


La estrategia está cantada: si el pueblo no nos votó, fue porque la prensa y la Justicia lo engañaron, y no deberá reconocerse el resultado de las elecciones ni, claro, entregar los atributos del poder. ¿Le suena?


Bs.As., 14 Ene 23.

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
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sábado, 14 de enero de 2023

 CristianRitondo:            "La prioridad del Gobierno es llevarse la Constitución puesta".

El diputado nacional, que representa a Provincia de Buenos Aires, aseguró que "el Gobierno necesita algunas leyes económicas ahora, y en algunas habíamos avanzado", pero indicó que esa posición por parte de Juntos por el Cambio se terminó porque "no hay respeto por la oposición y por eso no nos podemos sentar con ellos. 
¿En qué términos? 
¿Con quiénes? 
Mientras ellos tengan estas formas, es imposible sentirse con ellos". "
La prioridad del Gobierno es llevarse la Constitución puesta. 
Cuando van por todo, es muy difícil sentarse. 
No podés apartar eso", consideró.
En ese sentido, criticó la intención oficialista de realizarle juicio político a los miembros de la Corte Suprema, entendiendo que "si vos vas a discutir como Gobierno las decisiones de la Justicia, ¿para qué sirve la ley?"
El legislador manifestó que "para fijar políticas de Estado no se puede negar la realidad" y opinó que "es muy difícil hacer política de Estado si ellos no pueden hablar entre ellos: 
¿Cómo creás una política de seguridad cuando el ministro de la Provincia de Buenos Aires se lleva a las patadas con el ministro nacional, que es del mismo partido?".

Consultado por la posibilidad de que participe en una interna para gobernador en la Provincia de Buenos Aires, señaló que "si llegamos a un acuerdo anterior a las PASO será consecuencia de que creemos todos que es el mejor camino, pero sino las PASO definirán quién es el mejor candidato y se podrá escoger quién es el que más representa las ideas de Juntos por el Cambio, quién va a ser el más competitivo y quién va a gobernar mejor".
Lo intentaron en 2015 y lo intentan ahora.
Cuando les queda poco tiempo y saben que se van, tratan de llevarse puesta a la Justicia.
Por suerte este va a ser el último gobierno populista de nuestra historia.

Entrevistado en radio La Red, Cristian Ritondo destacó los reclamos que se deben atender en territorio bonaerense, en donde "la seguridad está al tope. 
La educación y la atención hospitalaria son dos temas que la gente reclama. 
Otra cuestión es que hubo un parate en las obras de infraestructura en el gobierno de Kicillof en la Provincia de Buenos Aires".
Además, apuntó contra "las empresas públicas de la Provincia de Buenos Aires, que les cuestan mucho a los bonaerenses".
Finalmente, se refirió a una eventual candidatura presidencial de Mauricio Macri, asegurando que "es una definición personal. 
Ahora está avocado en el camino de guiarnos en este para qué y de hacernos reflexionar en qué hicimos, cómo lo hicimos y qué hay que hacer con toda su experiencia". 
Sobre la gestión macrista, consideró que "todos los días en la vida se aprenden de los errores y en la política también" y que su desafío es "modificar las prioridades que tenemos para gestionar".

viernes, 13 de enero de 2023

 

Taiana visitó el Comando Conjunto Marítimo para supervisar las operaciones de vigilancia y control de los espacios marítimos.

Por :  Bernardo Goncalves Borrega.                                                  

Corresponsal de Guerra Naval.

El ministro de Defensa, Jorge Taiana, visitó el centro de operaciones del Comando Conjunto Marítimo (COCM), ubicado en el Edificio Libertad, para supervisar las acciones de vigilancia y control del mar argentino y los espacios fluviales de jurisdicción nacional.

“El balance del primer año de funcionamiento del Comando es muy positivo. Se han cumplido eficientemente los objetivos de control y vigilancia de los espacios marítimos argentinos en coordinación con Prefectura”, afirmó Taiana, y agregó: “Tenemos en claro que el control y la vigilancia que se ha ejercido en 2022 entre la Armada Argentina y la Prefectura, ha impedido que barcos no autorizados sin licencia entraran furtivamente a depredar y afectar en la zona económica exclusiva de Argentina”.


“No hemos permitido la pesca ilegal en nuestro territorio marítimo.            Si bien sabemos que más allá de la milla 201 hay buques pesqueros, sobre todo de calamar, también sabemos que esa pesca está por fuera de la legislación argentina”, explicó el titular de Defensa.                                  

Y continuó: "Lo que sí estamos seguros es que dentro de las 200 millas los buques que pescaron lo hicieron con licencia, autorizados por la Subsecretaría de Pesca de la Nación”.






Además, durante su visita Taiana dialogó con el comandante Conjunto Marítimo, contraalmirante Pablo Varela, quien llevó a cabo una exposición acerca de las actividades que el comando conjunto realiza entre los meses de noviembre y marzo que es la época de mayor afluencia de buques pesqueros en la zona adyacente a la milla 200.

Allí el Ministro también supervisó la totalidad de las operaciones realizadas durante 2022, donde a lo largo de 105 días de navegación, se identificaron cerca de 2.000 contactos de superficie y se cubrió una superficie de medio millón de millas náuticas cuadradas. Cabe destacar, que durante el año pasado no se han detectado ingresos de buques ilegales dentro de nuestra Zona Económica Exclusiva, lo que evidencia cabalmente el éxito del trabajo de disuasión desarrollado durante este período.

La acción del Comando Conjunto Marítimo ha contribuido a lograr la alerta estratégica que el sistema de defensa nacional necesita y, en el marco del Convenio Específico de Articulación entre el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Seguridad sobre Materias afines en Vigilancia de Aguas Jurisdiccionales, participó de forma activa en el control y conservación de los recursos marinos.

Las tareas operativas se llevan adelante a bordo de medios navales, aeronavales y aeroespaciales puestos a su disposición para tal fin. 







Entre ellos se destacan la participación de las aeronaves Grumman S2T Tracker y Beechcraft B200, asi como tambien los patrulleros oceánicos ARA “Bouchard”, ARA “Piedrabuena” y los recientemente adquiridos ARA “Storni” y ARA “Contraalmirante Cordero”, provistos con sensores y sistemas de armas de última generación.

Para cerrar la exposición, Varela expuso las metas operativas para el año 2023, que permitirán superar los objetivos logrados en 2022.

Estuvieron presentes el secretario de Asuntos Internacionales para la Defensa, Francisco Cafiero; el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, teniente general Juan Martín Paleo; el subjefe de Estado Mayor General de la Armada, vicealmirante Eduardo Antonio Traina y el comandante Operacional de las Fuerzas Armadas, general de Brigada Jorge Fabián Berredo, entre otras autoridades militares.

Misión y funciones del Comando Conjunto Marítimo

Fue creado el 23 de febrero último mediante Resolución 244/2021, bajo dependencia orgánica del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas a través del Comando Operacional de las Fuerzas Armadas, ante la necesidad de contar con un organismo encargado de conducir en forma permanente las operaciones de vigilancia y control en los espacios marítimos y fluviales, para la preservación de los intereses vitales de nuestra Nación.

El CCM interviene en tareas de búsqueda y rescate y, además, supervisa el tránsito marítimo en la zona del Atlántico Sudoccidental y Austral, es decir, hacia y desde las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.




En ese sentido, cumple un rol clave en el ejercicio de los derechos soberanos y en garantizar la protección de los recursos naturales en el mar mediante la vigilancia de las Áreas Marinas Protegidas, la supervisión de las actividades científicas y el control y eliminación de la pesca ilegal.

Al respecto, mediante un convenio firmado entre los Ministerios de Defensa y de Seguridad de la Nación, la Armada Argentina trabaja de manera conjunta con la Prefectura Naval Argentina, a fin de reforzar el constante control y patrullaje en la denominada Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA).

 ¡ ¡ CUANDO LA MEMORIA . . . 

SE ANIDA EN EL CORAZON! !

ANITA GRIFFA.

Si me preguntaban hoy a la mañana, hacer este tipo de mensaje en el que le escribís a alguien que ya no está, me parecía una burrada.
Ahora que me toca a mí, entiendo que es dejar acá un poquito del dolor que causa, que ya no estés.
Mientras escribo esto pienso, que en el cajoncito de Fau tengo una toallita de Sofi que te dejaste en casa y te iba a dar cuando te volviera a ver.
No hagan como yo, no dejen para mañana lo que después van a lamentar.
Que alegría fue verte feliz.
Fue ver tu familia.
Tu hija.
Que me llamaras para preguntarme cosas de maternidad.
O los mates con vos charlando horas.
Que lindos tus momentos con Mori.
Las cosas compartidas.
Te voy a llevar en el alma, recordándote divina así como en cada foto que fui a buscar y que me sacó una sonrisa en este mar de lágrimas.
Quiero recordarme que todos venimos con un tiempo, con una misión y que, cuando llegamos a entenderlo o a cumplirla, saltamos a la próxima vida...
Pero cómo cuesta...
Fuiste y serás luz.
Fuiste y serás estrella
Que descanses en paz Les.