domingo, 18 de septiembre de 2022

 HUMOR POLITICO, 

PERFILES Y PROTAGONISTAS. 

¿A QUE NO SABÉS QUIEN VIENE A CENAR, 

CRISTINA?

Por : ALEJANDRO BORENSZTEIN.
Fuente : CLARIN.

             Si logramos convencer a Macri de la necesidad de una cumbre, después habría que avanzar con Cristina.    

Es más difícil porque habita en otro planeta, pero no imposible.






Alejandro Borensztein.

Antes que nada, nos sumamos a los festejos por los 1.000 días del gobierno de Alberto y Cristina. Felicitaciones. Vaya desde acá nuestro reconocimiento para el “presidente”, la Vicepresidenta y todo el gabinete. Que sigan los éxitos.

Cumplido con el saludo protocolar, vamos a lo importante.

En la antesala de un posible fracaso suelen utilizarse dos expresiones que envalentonan a cualquier gil, a saber:                “No hay peor gestión que la que no se hace” y “el no ya lo tenemos”. 

Dos clásicas justificaciones para animarse a hacer aquello que suena muy difícil o directamente imposible. Por ejemplo, intentar juntar a Cristina con el Gato para que conversen como si fueran dos líderes serios.

¿Por qué plantearnos semejante objetivo? En principio, para intentar aplacar los ánimos de tanta bestia peluda que anhela desesperadamente un zafarrancho civil. El hecho de que esas mismas bestias peludas sean mayoritariamente fanáticos alentados justamente por nuestros dos líderes principales, es un dato que debemos soslayar si pretendemos que esta cumbre se concrete.

Aclaración: hace 15 años que quería usar la palabra “soslayar”, que significa “pasar por alto”, y no encontraba la oportunidad. Vaya pues su utilización como un homenaje a estos inolvidables 1.000 días y de paso soslayemos por completo a este gobierno.

La otra buena razón para intentar una cumbre es arrimar el bochín a la idea de ser un país como la gente. Después de 20 años de estancamiento, de los cuales nadie es inocente, ya es hora de pedirle a los dos políticos con mayor caudal electoral que se junten, se conozcan de una buena vez y dialoguen.

Podría objetarse la asimetría de responsabilidades, al fin y al cabo Ella carga con casi dieciseis años de desatinos mientras que Macri solo fracasó cuatro, pero si empezamos así no vamos a llegar a ningún lado. Soslayemos también este detalle.

¿Por qué deberíamos ocuparnos nosotros, o sea usted y yo amigo lector, de organizar esta cumbre? Por una simple razón: todos los demás ya fracasaron. Empezando por el “presidente” que se perdió la última oportunidad que tuvo de hacer al menos una bien. En lugar de convocar a la pacificación y el diálogo, la misma noche del atentado decidió incendiar el país por cadena nacional, acusando a la justicia, los medios y la oposición de lo que, en realidad, había cometido “la banda de los copitos”. En otras palabras, olvidémonos de Alberto y mandémoslo a pérdida. Soslayémoslo.

También hubo un intento del ministro del Interior, Wado de Pedro, que primero salió a decir que todo fue culpa de los medios y después llamó al diálogo.

Declaró textualmente: “No fue un loco suelto sino las toneladas de editoriales en diarios, radio y televisión” y acto seguido lo llamó a Facundo Manes para sondear un acuerdo.

Con todo respeto, la firma de un acuerdo político entre Wado de Pedro y Manes no sirve ni para animar un entretiempo.

Asumiendo la responsabilidad del tema, encaremos el primer escollo: ¿Cómo convencer a Macri y a Cristina para que acepten?

Veamos.

El Gato es más fácil porque vive acá, en la Tierra. 

Si le ofrecés una buena milanga con fritas y unos merenguitos con dulce de leche de postre ya tenés la mitad del problema resuelto.

La otra mitad consiste en explicarle que, por muy nociva que él y sus seguidores consideren a Cristina, de las últimas cuatro elecciones presidenciales Ella ganó tres sin necesidad de ballotage y la que perdió fue en segunda vuelta, con Scioli de candidato, y por sólo dos puntos.

Si en 2023 le va muy mal nunca va a sacar menos de 8 millones de votos (sacó 12 millones en 2011 y 13 en 2019).

En otras palabras: ella representa a una buena parte de compatriotas, ya sea que gobierne, como ahora, o que esté en la oposición como le pronostican con peligrosa liviandad.

Un acuerdo con el peronismo que no tenga la firma de Cristina es como un cheque sin fondos. Gato, es con Ella o con nadie.

Convencido Macri, habría que avanzar con Cristina. 

Es más difícil porque habita en otro planeta, pero no imposible.

Pescadito con verduras grilladas, Rapanui, un Cachamay y agua sin gas no falla pero tampoco alcanza. Será necesario hacerle entender a Cristina que Macri ganó una presidencial y perdió otra, pero nunca sacó menos de 10 millones de votos.

Y que esos millones no son extranjeros, como suele decir el kirchnerismo, sino argentinos, tan argentinos como Ella y Máximo.

Gran oportunidad para que ponga en práctica su apotegma favorito: la Patria es el otro. Lamentablemente para Ella, la Patria también son los millones que votaron por Macri, 

muchos de los cuales son bastante más progresistas que Alperovich, Parrilli, Ferraresi, Manzur, Solá, Massa o Milani por nombrar solo algunos descendientes de John William Cooke.

Si entendemos que la cumbre debe ser entre Macri y Cristina y suponiendo que los convencemos, veamos el siguiente paso:

¿Qué demonios van a acordar?

Para eso, primero definamos qué cosa no se debe acordar: Vialidad y otros juicios.

Eso no se discute. Cada uno se defiende en Tribunales como puede. Si a la hora de hacer negocios Daniel Angelici fue más prolijo que Cristóbal López es un problema entre tragamonedas (es raro leer “Angelici fue más prolijo” pero a veces pasa).

La frase del senador formoseño Mayans diciendo “si quieren paz social paremos el juicio de Vialidad” podrá valer allá, en la democracia de Insfrán.

Acá, en la democracia argentina, esa no corre.

Si esto se entendió, vayamos a lo que sí debe acordarse: la Constitución Nacional está vigente y así se debe mantener por muchos años más. 

De eso se trata el primer acuerdo (si este sale bien, podemos hacer otros).

Cristina ha expresado varias veces que hay que hacer un nuevo contrato social, que la independencia judicial es una rémora de la Revolución Francesa y que la Constitución está desactualizada.      

Ergo, según Ella y sus fanáticos, hay que cambiarla.

Seamos claros: nadie va a poner un peso en un país cuya Constitución está discutida y no habrá manera de que el país salga adelante en medio de ese debate.

No importa quien gobierne, la simple amenaza alcanza y sobra para espantar al mundo.

Sobre todo cuando la sospecha es que pretenden reemplazarla por una bastante parecida a la bolivariana.

Además nuestra Constitución está buenísima.

La escribió Alberdi en 1853 y la reformó Cristina en 1994 junto a otros 304 constituyentes.                          

O sea, en términos históricos, la reformaron hace cinco minutos. Quedó chiche bombón.

Si Ella y el Gato se sacan la foto refrendando la Constitución resolvemos la mitad del problema.            

El kirchnerismo se debe comprometer a respetar la letra y el espíritu de la Carta Magna y la oposición debe renunciar a estigmatizarlos como chavistas.

El resto son detalles menores que Melconian o algún otro te los resuelve de taquito.

En tren de romper el hielo, Cristina podría traer a la reunión alguno de sus bastones de mando (tiene tres, dos de ella y uno de Néstor) y entregarle uno al Gato, a manera de reparación histórica.

Para retribuir el gesto, Macri podría invitar a Máximo y sus amigos al torneo de fútbol que se juega en su quinta. 

Si yo fuera Pablito Codevila ya me reservo los derechos para televisión del partido La Cámpora vs Liverpool.

Amigo lector, la solución es por ahí.

Probemos. La casa es chica pero el corazón es grande.

Pongan fecha y hora. Solo avisen con tiempo así paso la mopa y preparamos la cena.

Mientras tanto, el presidente de Turquía estuvo a punto de concretar una cumbre entre Zelensky y Putin. 

Por ahora no se dio pero sería una vergüenza que se logre esa antes que la de Cristina y Macri.

El no ya lo tenemos. No hay peor gestión que la que no se hace.

Fuente: Clarin.

sábado, 17 de septiembre de 2022

 Mapa de la guerra.  

Ucrania "toma la iniciativa" y recupera más de 60 000 km 2 de territorio.

Por : OLESANDRA VAKULINA .
euronews.


                                             
La liberación de la región de Járkov forma parte de un largo patrón que apunta a más ganancias ucranianas y más pérdidas rusas.                                                                                                                          Territorios recuperados en el sur El Mando Sur de Ucrania dice que Ucrania ha liberado 500 kilómetros cuadrados de la región de Jersón, concretamente las localidades de Visokopillia, Novovoznesenske, Bilohirka, Sukhyi Stavok y Myrolyubivka.             

El Instituto para el Estudio de la Guerra también dice que las imágenes por satélite de las posiciones rusas conocidas en Kyselivka, a 15 km al noroeste de la ciudad de Jersón, muestran que todos los vehículos rusos, excepto cuatro, se han alejado de las posiciones delanteras anteriores.                          

El Ministerio de Defensa de Ucrania dice en su actualización de inteligencia, que Rusia podría tardar años en reconstruir una de sus unidades más prestigiosas después de la retirada de la región de Járkov, diciendo que la fuerza convencional de Rusia diseñada para contrarrestar a la OTAN está ahora gravemente debilitada.                                                                                                                                      El Kremlin dice que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, es consciente de la situación en el frente e insiste en que Rusia alcanzará sus "objetivos" en Ucrania.

martes, 13 de septiembre de 2022

Invitación Webinar               

"Biomarcadores en cardiología:" Jueves 15 de septiembre de 18 a 19 h

Depto de Docencia e InvestigaciónICBA .-

Imagen

 

Webinar

Biomarcadores

en 
  cardiología:
 
 
¿qué hay de nuevo y qué podemos

esperar 
  en el futuro?
Jueves 15 de septiembre 2022
 
 de 18 a 19 hs. (Hora Argentina) por Zoom
REGÍSTRESE AQUÍ
  Webinar no arancelado.   

Cupos 
limitados.


ICBA Instituto Cardiovascular, Buenos Aires,     
 

 Argentina.



LAS MAESTRAS DE SARMIENTO QUE CAMBIARON LA ARGENTINA .

Por : MARIANO OROPEZA .-
11 de Setiembre Dia del Maestro .-

Llegadas desde Estados Unidos a partir de las gestiones del prócer, las docentes fueron primordiales en concretar la educación pública, obligatoria y gratuita.

Sarmiento viajaba por el mundo en representación del gobierno chileno.                

Su misión era conocer sistemas educativos para instruir a pueblos mayormente analfabetos.                   

En su proyecto americano resultaba fundamental la educación para no perder el tren del progreso.         

Era 1847, desencantado de la educación europea, que considera de excelencia, pero limitada a unos pocos, llega a la pujante y liberal Boston y queda deslumbrado, en especial, con una sociedad norteamericana que tiene más de 3500 escuelas.                

Todas con las puertas abiertas, menos a los negros, claro.                           

Pero lo que más llama la atención del viajero son las independientes girls que estudian magisterio bajo el gran pedagogo del Norte, Horace Mann: “Creaba allí, a su lado, un plantel de maestras que visité con su señora, y donde no sin asombro vi mujeres que pagaban una pensión para estudiar matemáticas, química, botánica y anatomía, como ramos complementarios de su educación, debiendo pagarlo cuando se colocasen en las escuelas como maestras; y como los salarios que se pagan son subidos, el negocio era seguro y lucrativo para los prestamistas”. Tal impacto produce en Sarmiento, que había creado el primer colegio normal en Chile, que en su afiebrada mente empieza una nueva locura: llevar mil de estas maestras a las pampas argentinas.

La esposa de Horace, Mary, será a partir de ese momento su gran cómplice en una misión imposible junto a Kate Dogget, una científica sufragista de Chicago. Una gran amiga Mary, que además traduce al inglés el Facundo Recuerdos de Provincia, y lo introduce en el ambiente educativo yanqui.                   

A la vuelta de Sarmiento a Nueva Inglaterra en 1865, ya como ministro plenipotenciario de la Nación Argentina, entre ambos diseñan un plan integral que despliegue maestras no solamente a Buenos Aires, sino a todos los puntos del país, empezando con San Juan. 

Allí incluso Sarmiento, con sus conocimientos de arquitectura, realiza los planos del futuro colegio normal sanjuanino junto con su programa de estudios, y un detallado informe de los avances en educación de los norteamericanos.          En estos escritos se establecen líneas imaginarias con los cañonazos de la Guerra contra el Paraguay, que hacen recrudecer el programa civilización o barbarie en la clase dirigente argentina:  “Nuestra razón es paciente pero tiene sus límites”, dice cuando los tres meses en Asunción de Mitre eran años, y Sarmiento propone a estas eficientes maestras bostonianas como un modelo de educación para erradicar una niñez de “pata a suelo”.

Maestras de maestras.

A partir de 1869 empezaron a llegar los docentes, que con los últimos barcos que avistaron el puerto de Buenos Aires en 1898, sumaron setenta y cinco, mayoría femenina con cuatro varones.   

El primer maestro fue George Stearns que, junto a su esposa Julia C. de Stearns, venían de una familia de maestros. Instalados en Entre Ríos, inauguraron la Escuela Normal de Paraná, nacionalizada por Sarmiento, y llevaron a cabo un plan de estudios diseñado por George que derivó en un centro de formación para las maestras del país, y escuela primaria y secundaria para los primeros alumnos criollos educados bajo el igualitario método Pestalozzi.  

A la vera del río Paraná, en esa misma escuela normal, las norteamericanas aprendían el idioma en cuatro meses, y también las costumbres de un mundo latino que desconocían por completo: “Algunas de estas mujeres –escribió con sinceridad Jennie Howard (1844-1933), llegada en 1886– aceptaron el ofrecimiento inducidas por un espíritu de aventura o por el deseo de cambiar de escenario y de ambiente; otras se sintieron atraídas por la perspectiva de llevar a cabo un trabajo mejor en tierras menos cultivadas, donde los resultados podían ser reconocidos más rápidamente; mientras que otras lo hicieron animadas por un elevado ideal de ampliar horizontes, en un impulso por ayudar a aquellos menos favorecidos en los adelantos educativos”.

Tal voluntad vocacional inducía a firmar rígidos contratos, seguramente contrarios a sus principios de mujeres nacidas en sociedades más abiertas, y aceptaban que no podían maquillarse, ni tomar alcohol en público, ni llevar vestidos más allá del talón, tampoco ser vistas con hombres ni ir a una “heladería”. Y, en algunas provincias, casarse era sinónimo de perder el trabajo en un tierra extraña.

Y de todas formas estas bravas maestras, tildadas de solteronas, masonas y ateas, incluso humilladas como leemos, abnegadamente abrieron caminos en la escuela argentina. Nombremos algunas de ellas y sus destinos: Mary Grahan (1842-1902) fue elegida personalmente por Sarmiento para dirigir la Escuela Normal de San Juan, que el sanjuanino habia soñado en New York, y luego hizo lo mismo en La Plata. Jeanette Stevens (1845-1929) llegó en 1883 para transformarse en la querida “maestra gringa” de los coyitas jujeños. Mary Morse (1864-1945), una de las más jóvenes, trabajó casi cuarenta años en Mendoza. La nuyorquina Annete Haven (1841-1910) fue  directora y profesora de la escuela normal mixta de La Rioja durante dieciséis años.

Pero no siempre había brazos abiertos. 

En la escuela normal de Córdoba
 aparecieron pintadas: “Esta es la casa del diablo y la puerta del infierno”. La directora era Frances Amstrong y sus colaboradoras Frances Wall y Howard. Sostuvieron cuatro años, entre 1884 y 1888, frente a madres en las iglesias que pedían que las echen de la ciudad, entre ellas Elisa Funes de Juárez Celman, futura primera dama, y una matrícula que había pasado de 500 a 150 alumnas. Cansadas, renunciaron y fueron reubicadas, algunas, en San Nicolás de los Arroyos. 

Allí funcionaba una escuela normal mixta que contaba con el apoyo del cura párroco para aquietar a las Damas de la Sociedad. 

En esta costera ciudad al norte de Buenos Aires se asentó Jennie, transformada en la maestra Juanita por generaciones de argentinos, y que nos relata de primera mano:  “Venían los restos de Sarmiento por el río Paraná y la comunidad de San Nicolás pidió que el buque anclase en el puerto. Los maestros y los alumnos de su Escuela Normal, con coronas de flores, las autoridades de la ciudad, y todos acompañados por el pueblo, se congregaron a la orilla del río a la hora esperada -las nueve de la noche- para aguardar la llegada del buque funerario. La ofrenda del pueblo de San Nicolás fue depositada silenciosamente a su derredor y los portadores de ella contemplaron el tranquilo rostro”, cierra Juanita su crónica que demuestra en 1888 el gran sentimiento popular hacia  Sarmiento,  un loco que muchos años antes había imaginado a estas maestras norteamericanas enseñando entre nosotros en una escuela laica y popular.